viernes, 11 de mayo de 2012

Sinapsis


SINAPSIS
La sinapsis  es una unión intercelular especializada entre neuronas1 o entre una neurona y una célula efectora (casi siempre glandular o muscular). En estos contactos se lleva a cabo la transmisión del impulso nervioso. Éste se inicia con una descarga química que origina una corriente eléctrica en la membrana de la célula presináptica (célula emisora); una vez que este impulso nervioso alcanza el extremo del axón (la conexión con la otra célula), la propia neurona segrega un tipo de compuestos químicos (neurotransmisores) que se depositan en el espacio sináptico (espacio intermedio entre esta neurona transmisora y la neurona postsináptica o receptora). Estas sustancias segregadas o neurotransmisores (noradrenalina y acetilcolina entre otros) son los encargados de excitar o inhibir la acción de la otra célula llamada célula post sináptica.
Marco de actividad
Estos enlaces químico-eléctricos están especializados en el envío de cierto tipo de señales de pervivencia, las cuales afectan a otras neuronas, a células no neuronales como las musculares o glandulares.
Existen dos tipos de actividad base distinta, la actividad de pervivencia y la actividad de supervivencia.
La actividad sináptica de pervivencia se desarrolla en estos contextos:
  • Entre dos neuronas: al estímulo lo portan los neurotransmisores de tipo aminoácido.
  • Entre una neurona y una célula muscular: al estímulo lo portan los neurotransmisores de tipo éster.
  • Entre una neurona y una célula secretora: al estímulo lo portan los neurotransmisores de tipo neuropéptido.
La actividad sináptica de supervivencia se desarrolla en estos contextos:
  • En la actividad procreadora.
  • En la actividad de consumo alimenticio.
  • En la actividad de conservación homeostática extrema.
La sinapsis se produce en el momento en que se registra actividad químico-eléctrica presináptica y otra postsináptica. Si esta condición no se da, no se puede hablar de sinapsis." En dicha acción se liberan neurotransmisores" ionizados con base química, cuya cancelación de carga provoca la activación de receptores específicos que, a su vez, generan otro tipo de respuestas químico-eléctricas.
Cada neurona se comunica, al menos, con otras mil neuronas y puede recibir, simultáneamente, hasta diez veces más conexiones de otras. Se estima que en el cerebro humano adulto hay por lo menos 1014 conexiones sinápticas (aproximadamente, entre 100 y 500 billones). En niños alcanza los 1000 billones. Este número disminuye con el paso de los años, estabilizándose en la edad adulta.
Las sinapsis permiten a las neuronas del sistema nervioso central formar una red de circuitos neuronales. Son cruciales para los procesos biológicos que subyacen bajo la percepción y el pensamiento. También son el sistema mediante el cual el sistema nervioso conecta y controla todos los sistemas del cuerpo.
Sinapsis tripartita
De acuerdo con las últimas investigaciones relacionadas con los astrocitos, esta sinapsis constaría de tres elementos: los pre y postsinápticos neuronales y los astrocitos cercanos, que funcionarían como reguladores en la transferencia de información en el interior del sistema nervioso.
Desde el punto de vista histológico y funcional, una neurona tiene tres zonas principales: el cuerpo o soma, las dendritas y el axón. Estos dos últimos elementos son los encargados de establecer las relaciones sinápticas: las dendritas son como antenas o tentáculos que reciben la mayoría de la información que proviene de otras células; el axón, por su parte, es el cable con el que una neurona se conecta a otras.
Las conexiones pueden establecerse a muy corto alcance, a unos cientos de micrómetros a la redonda, o a distancias mucho mayores. La moto neuronas de la espina dorsal, por ejemplo, se comunican directamente con órganos como los músculos para dar lugar al movimiento (sinapsis neuromuscular).
Una sinapsis prototípica, como las que aparecen en los botones dendríticos, consiste en unas proyecciones citoplasmáticas con forma de hongo desde cada célula que, al juntarse, los extremos de ambas se aplastan uno contra otro. En esta zona, las membranas celulares de ambas células se juntan en una unión estrecha que permite a las moléculas de señal llamadas neurotransmisores pasar rápidamente de una a otra célula por difusión. El canal de unión de la neurona postsináptica es de aproximadamente 20 nm de ancho, y se conoce como hendidura sináptica.
Estas sinapsis son asimétricas tanto en su estructura como en su funcionamiento. Sólo la neurona presináptica segrega los neurotransmisores, que se unen a los receptores transmembrana que la célula postsináptica tiene en la hendidura. El terminal nervioso presináptico (también llamado botón sináptico o botón) normalmente emerge del extremo de un axón, mientras que la zona postsináptica normalmente corresponde a una dendrita, al cuerpo celular o a otras zonas celulares. La zona de la sinapsis donde se libera el neurotransmisor se denomina zona activa. En las zonas activas, las membranas de las dos células adyacentes están unidas estrechamente mediante proteínas de adhesión celular. Justo tras la membrana de la célula postsináptica aparece un complejo de proteínas entrelazadas denominado densidad postsináptica. Las proteínas de la densidad postsináptica cumplen numerosas funciones, que van desde el anclaje y movimiento de receptores de neurotransmisores de la membrana plasmática, hasta el anclaje de varias proteínas reguladoras de la actividad de estos receptores.

Neurociencia


NEUROCIENCIA
La neurociencia estudia la estructura y la función química, farmacología, y patología del sistema nervioso y de cómo los diferentes elementos del sistema nervioso interactúan y dan origen a la conducta.
El estudio biológico del cerebro es un área multidisciplinar que abarca muchos niveles de estudio, desde el puramente molecular hasta el específicamente conductual y cognitivo, pasando por el nivel celular (neuronas individuales), los ensambles y redes pequeñas de neuronas (como las columnas corticales) y los ensambles grandes (como los propios de la percepción visual) incluyendo sistemas como la corteza cerebral o el cerebelo, y ,por supuesto, el nivel más alto del Sistema Nervioso.
En el nivel más alto, la neurociencia se combina con la psicología para crear la neurociencia cognitiva, una disciplina que al principio fue dominada totalmente por psicólogos cognitivos. Hoy en día la Neurociencia Cognitiva proporciona una nueva manera de entender el cerebro y la conciencia , pues se basa en un estudio científco que aún a disciplinas tales como la neurobiología, la psicobiología o la propia psicología cognitiva, un hecho que con seguridad cambiará la concepción actual que existe acerca procesos mentales implicados en el comportamiento y sus bases biológicas.
La neurociencia explora campos tan diversos, como:
  • La operación de neurotransmisores en la sinapsis;
  • Los mecanismos biológicos responsables del aprendizaje;
  • El control genético del desarrollo neuronal desde la concepción;
  • La operación de redes neuronales;
  • La estructura y funcionamiento de redes complejas involucradas en la memoria, la percepción, y el habla.
  • La estructura y funcionamiento de la conciencia.

Otras áreas relacionadas con la neurociencia son:
  • Neurotecnología
  • Neuroanatomía
  • Neurofisiología
  • Neurología
  • Neuropsicología
  • Psicofarmacología
  • Neurolingüística
  • Neurociencia computarizada
  • Neuroeconomía
  • Neurodesarrollo
  • Neurociencia cognitiva
  • Neurociencia aplicada
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La Neurociencia no sólo no debe ser considerada como una disciplina, sino que es el conjunto de ciencias cuyo sujeto de investigación es el sistema nervioso con particular interés en cómo la actividad del cerebro se relaciona con la conducta y el aprendizaje. El propósito general de la Neurociencia, declaran Kandel, Schwartz y Jessell (1997), es entender cómo el encéfalo produce la marcada individualidad de la acción humana.
·         El término "Neurociencias", afirma Beiras (1998), hace referencia a campos científicos y áreas de conocimiento diversas, que, bajo distintas perspectivas de enfoque, abordan los niveles de conocimiento vigentes sobre el sistema nervioso. Es, por tanto, una denominación amplia y general, toda vez que su objeto es extraordinariamente complejo en su estructura, funciones e interpretaciones científicas de ambas. Se hace Neurociencia, pues, desde perspectivas totalmente básicas, como la propia de la Biología Molecular, y también desde los niveles propios de las Ciencias Sociales. De ahí que este constructo involucre ciencias tales como: la neuroanatomía, la fisiología, la biología molecular, la química, la neuroinmunología, la genética, las imágenes neuronales, la neuropsicología, las ciencias computacionales. El funcionamiento del cerebro es un fenómeno múltiple, que puede ser descrito a nivel molecular, celular, organizacional del cerebro, psicológico y/o social. La Neurociencia representa la suma de esos enfoques.
·         Según Sylwester (1995), la neurociencia ha pasado a ser el mayor campo de investigación durante los últimos 25 años. La Neurociencia, se lee en la página Web de Neuroscience, Mind y Behavior, representa indiscutiblemente uno de los más vibrantes campos de investigación de la ciencia en la actualidad.
·         Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la Neurociencia se caracteriza por un cierto tipo de reduccionismo. Así, por ejemplo, se lee en una página Web del Center for Neuroscience, Mind y Behavior (2000) que su principal objetivo de investigación en Neurociencia es ofrecer una comprensión mecanicista de la conducta de todo el organismo, un nivel de análisis más allá de las moléculas, células o circuitos individuales. Es que, como sostienen Caine y Caine (1998), los investigadores en Neurociencia trabajan a un nivel mecanicista y reduccionista. Pero también abordan mecanismos, funciones o conductas cognoscitivas. Aquí figuran la sicología cognoscitiva, la lingüística, la antropología física, la filosofía y la inteligencia artificial (Sylwester 1995).

Transgenicas


TRANSGÉNICAS
Entre los efectos clínicos comprobados que hay que tener en consideración, para tomar prudencia ante cualquier organismo genéticamente modificado(OGM) o transgénico existen una serie de casos ya documentados hace más de una década atrás. Sin embargo, a pesar de los anuncios de daños a la salud, los más afectados siguen siendo los mismos seres humanos que se ven obligados a consumirlos.
Los productos transgénicos, de los cuales nos alimentamos y consecuentemente envenenamos sin darnos cuenta, la mayoría de las veces incluyen tóxinas, antibióticos y otros elementos asociados que vienen sin la rotulación adecuada.
La portavoz de Greenpeace, Cristina Caleandro, explicó para La Gran Época el 22 de mayo, en una presentación llamada “Terra Futura”en Florencia, Italia, que, “ al momento que a los animales se les está dando alimentos transgénitos diariamente, este es consumido por el hombre a través de la leche, el queso y todos los productos derivados, como también por la carne”.
“No solo están en la carne, sino en la mayoría de las conservas”, agregó Cristina Caleandro. “Estas incluyen entre sus productos, la soya, el maíz, aceites y otros transgénicos. Además en los escaparates de los suspermercados se encontró un aceite, como es el caso del 'Ventamaro', que se fabrica en combinación con maiz transgénico".
Podemos agregar que los aceites, el maiz, las papas, la soya etc, modificados genéticamente y en diversos agregados, se usan en muchos productos como dulces, galletas y otros alimentos que se consumen a diario, sin una obligación de etiquetado.
La portavoz de Greenpeace, explicó a La Gran Época, que la firma que vende el conocido quesoParmigiano”, se adhirió finalmente a continuar fabricandolo con animales que comen pastos normales y no transgénicos.
En la revista de la Universidad Nacional de México, UNAM, la doctora Úrsula Oswald Spring, en su informe del 1 de enero 2001, nombró algunos casos clínicos que, según la actual reglamentación alimentaria, aún después de 10 años nos dejan muchos interrogantes .
Algunos de los casos clínicos comprobados:
El complemento dietético común L-triptófano fue manipulado genéticamente y en 1998 causó la muerte de 37 norteamericanos y la invalidez de cerca 5 mil personas, antes de ser prohibido por la Food and Drug Administration (FDA), que regula la política alimentaria de Estados Unidos.
Fármacos manipulados genéricamente causaron el Síndrome Eosinophilia Myalgia (SEM), la cual provoca severos trastornos sanguíneos. Fue elaborada por la compañía farmacéutica japonesa Showa Denko, la que reconoció haber usado estos productos genéticamente modificados.
Papas dañaron el sistema inmunológico de mamíferos, y el investigador Arpad Purstai encontró que las papas estaban manipuladas con un promotor viral CaMv, que incluye una toxina que daña el sistema inmunológico. Las papas provocaron severos trastornos estomacales.
Se detectó aumento de toxinas y alergenos en las plantas manipuladas con transgénicos. Este estudio lo desarrolló el mismo grupo científico de Arpad Pusztai. Dicho científico detectó además que eran capaces de producir nuevas toxinas y alergenos desconocidos. El investigador informó que no recibió apoyo para continuar las investigaciones.
Una soya modificada genéticamente con una Nuez de Brasil aumentó las alergias a distintos alimentos. Se detectó que un 8% de los niños de Estados Unidos presentaron desde sintomas leves hasta la muerte súbita. El estudio lo desarrolló la Universidad de Nebraska, el cual estimó que la combinación de genes, y diversos trangénicos aumentaron la vulnerabilidad de las personas sensibles y trastornaron su sistema inmunológico.
Se detectó que los beneficios de los fito-estrógenos en los alimentos manipulados geneticamente se reducen. Fue un estudio de Marc Lappe en 1999 publicado en el Journal of Medicinal Food, el cual determinó que se reducen los protectores naturales del organismo contra padecimientos cardiovasculares y tumores malignos. Determinó que los productos transgénicos alteran las defensas naturales del ser humano y aumentan las enfermedades severas al no prevenir correctamente los procesos infecciosos y degenerativos del cuerpo.
Aumento del cáncer de mamas y el cáncer de próstata sobre un 180%, por ingerir carne y leche de animales tratados con semillas u hormonas transgénicas. Al respecto el estudio de la UNAM hace mención que en Estados Unidos, una de cada tres personas se ven expuestas a un diagmóstico de tumores por consumir la Hormona de Crecimiento Bovino genética. (rBGH).
El medio Raw Wisdom indica que en 1994 la FDA de EE.UU., aprobó la rBGH, hormona de crecimiento genético de la firma Monsanto. El Doctor Samuel Epstein de la Universidad de Chicago indicó que el riesgo de cáncer de mamas y próstata, por esta causa, aumentó a más de 400 a 500%. El estudio fue posteriormente confirmado en el laboratorio con el uso de ratas.
Se suponía que la hormona debía ser destruida en la pasteurización del producto que normalmente dura 30 segundos. Sin embargo, en los estudios se reveló que con más de media hora de hervir la leche, solo un 19% de la hormona era destruida.
Según Raw Wisdom, los encargados de la política alimentaria de EE.UU., en la FDA, tanto Margaret Miller, Directora Delegada del Servicio de Consulta en Salud Humana , como Michael Taylor, asistente ejecutivo del Director FDA, fueron intercalando su trabajo con periodos de tiempo para la firma Monsanto y otros para la FDA, razón por la cual productos que se prohibieron en Canadá, Nueva Zelanda, y Australia, no se prohibieron en Estados Unidos.
Vacas tratadas con trangénicos requieren más antibióticos, y estos pasan al organismo humano al ingerir la leche, sus derivados y la carne.
Se comprobó el uso de antibióticos en el maíz geneticamente modificado, y este también se traspasaría al ser humano. En 1998 la British Royal Society, detectó que se estaba usando una ampicilina en el gen. Solo se prohibió el uso de la ampicilina ya que crearía resistencia en el ser humano.
Se descubrió que los alimentos modificados traen toxinas internas. Esto se refiere a los transgénicos que traen dentro sus propios pesticidas, toxinas de la cual luego el ser humano se alimenta. El impacto a la salud es a largo plazo, pues el cuerpo inicia a eliminar estas toxinas hasta que sobrepasa su límite.
La selección genética tradicional y la manipulación genética en los laboratorios
Tradicionalmente, el hombre conservaba las mejores semillas de sus cosechas para plantarlas en los siguientes años. También se usaba el cruzar diversas variedades de plantas de una misma familia para que resulte una variedad más sabrosa, dulce, fuerte y duradera.
Los cultivadores en su afán por mejorar sus productos fueron capaces de producir variedades de plantas, como el trigo y el arroz que podían contener más alimento.
“los cultivadores cruzan organismos similares con una composición genética similar transfiriendo decenas de miles de genes”, explica un informe de National Geographic.
Por su parte, la Ingeniería Genética introdujo al mercado alimentario y a nuestras mesas otro tipo de productos modificados, que no tienen relación a su origen ni son desarrollados de la manera tradicional.
Hoy lo que se hace es transferir genes desde especies que no tienen ninguna relación común entre si, y solo uno o pocos genes”.
“Extraen un gen particular de cualquier organismo viviente y lo introducen en otro ser: por ejemplo un gen de un animal en una ensalada y así crea una ensalada que produce vitamina C. Otras plantas reciben genes de la bacteria Bacilus Thiringíensis (BT), para crear sus propios insecticidas, señala un informe de Nactional Geographic.
Sin embargo, los mismos genetistas reconocen que los insectos que deben nutrirse de las hojas de la planta morirán en pocos días, y no solo aquellos que el campesino quería alejar, sino todos los que permiten la biodiversidad del planeta.