SINAPSIS
La sinapsis es una unión intercelular especializada entre
neuronas1 o entre una neurona y una célula efectora
(casi siempre glandular o muscular). En estos contactos se lleva a cabo la
transmisión del impulso nervioso. Éste se inicia con una descarga química que
origina una corriente eléctrica en la membrana de la célula presináptica
(célula emisora); una vez que este impulso nervioso alcanza el extremo del axón
(la conexión con la otra célula), la propia neurona segrega un tipo de
compuestos químicos (neurotransmisores) que se depositan en el espacio sináptico
(espacio intermedio entre esta neurona transmisora y la neurona postsináptica o
receptora). Estas sustancias segregadas o neurotransmisores (noradrenalina y acetilcolina entre otros) son los encargados de excitar o
inhibir la acción de la otra célula llamada célula post sináptica.
Marco de actividad
Estos
enlaces químico-eléctricos están especializados en el envío de cierto
tipo de señales de pervivencia, las cuales afectan a otras neuronas, a
células no neuronales como las musculares o glandulares.
Existen
dos tipos de actividad base distinta, la actividad de pervivencia y la
actividad de supervivencia.
La
actividad sináptica de pervivencia se desarrolla en estos contextos:
- Entre dos neuronas: al estímulo lo portan los neurotransmisores de tipo aminoácido.
- Entre una neurona y una célula muscular: al estímulo lo portan los neurotransmisores de tipo éster.
- Entre una neurona y una célula secretora: al estímulo lo portan los neurotransmisores de tipo neuropéptido.
La
actividad sináptica de supervivencia se desarrolla en estos contextos:
- En la actividad procreadora.
- En la actividad de consumo alimenticio.
- En la actividad de conservación homeostática extrema.
La
sinapsis se produce en el momento en que se registra actividad
químico-eléctrica presináptica y otra postsináptica. Si esta condición no se
da, no se puede hablar de sinapsis." En dicha acción se liberan
neurotransmisores" ionizados con base química, cuya cancelación de carga
provoca la activación de receptores específicos que, a su vez, generan otro
tipo de respuestas químico-eléctricas.
Cada
neurona se comunica, al menos, con otras mil neuronas y puede recibir,
simultáneamente, hasta diez veces más conexiones de otras. Se estima que en el
cerebro humano adulto hay por lo menos 1014 conexiones sinápticas
(aproximadamente, entre 100 y 500 billones). En niños alcanza los 1000
billones. Este número disminuye con el paso de los años, estabilizándose en la
edad adulta.
Las
sinapsis permiten a las neuronas del sistema nervioso
central
formar una red de circuitos neuronales. Son cruciales para los procesos
biológicos que subyacen bajo la percepción y el pensamiento. También son el sistema
mediante el cual el sistema nervioso conecta y controla todos los sistemas del
cuerpo.
Sinapsis tripartita
De
acuerdo con las últimas investigaciones relacionadas con los astrocitos, esta sinapsis constaría de tres elementos:
los pre y postsinápticos neuronales y los astrocitos
cercanos, que funcionarían como reguladores en la transferencia de información
en el interior del sistema nervioso.
Desde el punto de vista histológico y funcional, una neurona tiene tres
zonas principales: el cuerpo o soma, las
dendritas y el
axón.
Estos dos últimos elementos son los encargados de establecer las relaciones
sinápticas: las dendritas son como antenas o tentáculos que reciben la mayoría
de la información que proviene de otras células; el axón, por su parte, es el
cable con el que una neurona se conecta a otras.Las conexiones pueden establecerse a muy corto alcance, a unos cientos de micrómetros a la redonda, o a distancias mucho mayores. La moto neuronas de la espina dorsal, por ejemplo, se comunican directamente con órganos como los músculos para dar lugar al movimiento (sinapsis neuromuscular).
Una sinapsis prototípica, como las que aparecen en los botones dendríticos, consiste en unas proyecciones citoplasmáticas con forma de hongo desde cada célula que, al juntarse, los extremos de ambas se aplastan uno contra otro. En esta zona, las membranas celulares de ambas células se juntan en una unión estrecha que permite a las moléculas de señal llamadas neurotransmisores pasar rápidamente de una a otra célula por difusión. El canal de unión de la neurona postsináptica es de aproximadamente 20 nm de ancho, y se conoce como hendidura sináptica.
Estas sinapsis son asimétricas tanto en su estructura como en su funcionamiento. Sólo la neurona presináptica segrega los neurotransmisores, que se unen a los receptores transmembrana que la célula postsináptica tiene en la hendidura. El terminal nervioso presináptico (también llamado botón sináptico o botón) normalmente emerge del extremo de un axón, mientras que la zona postsináptica normalmente corresponde a una dendrita, al cuerpo celular o a otras zonas celulares. La zona de la sinapsis donde se libera el neurotransmisor se denomina zona activa. En las zonas activas, las membranas de las dos células adyacentes están unidas estrechamente mediante proteínas de adhesión celular. Justo tras la membrana de la célula postsináptica aparece un complejo de proteínas entrelazadas denominado densidad postsináptica. Las proteínas de la densidad postsináptica cumplen numerosas funciones, que van desde el anclaje y movimiento de receptores de neurotransmisores de la membrana plasmática, hasta el anclaje de varias proteínas reguladoras de la actividad de estos receptores.
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